-Los propietarios de la casa donde opera el centro les dieron a los maestros un plazo hasta el 20 de septiembre para que salgan
CORDILLERA CENTRAL, RepĂşblica Dominicana.-Cuando los educadores y estudiantes del Liceo Secundario ValentĂn GarcĂa pensaban que habĂan llegado al lĂmite de los problemas, entonces les llegĂł una advertencia de desalojo de parte de los propietarios de la casita prestada que ocupa el centro escolar en la calle JosĂ© Altagracia LebrĂłn nĂşmero 2 del distrito municipal Las Lagunas.

“Ahora nos están pidiendo la casa, y no sabemos adĂłnde ir”, dice el hombre que tiene el ceño más fruncido en toda la comarca desde el dĂa en que le llegĂł la notificaciĂłn del desalojo: Crucito Santos Guzmán, el director.
Esta historia, que está punto de terminar con las pizarras, las sillas, los escritorios y los sueños de toda una comunidad rodando por la calle, empezó hace dos años.
Cuenta Santos Guzmán que el liceo funcionaba en la tanda vespertina de la escuela básica, y que un buen dĂa llegĂł la informaciĂłn de que alumnos y profesores de bachillerato tenĂan que abandonar el plantel porque el Gobierno habĂa dispuesto habilitar la tanda extendida en ese centro. HabĂa que desvestir un santo para vestir el otro.
“Tuvimos que salir sin saber adĂłnde ir, y pedimos prestada una casita a la AsociaciĂłn de Agricultores San Isidro. Nos la prestaron por un año con el compromiso de que la devolviĂ©ramos en ese tiempo, pero no hemos podido conseguir otro lugar donde meternos y no tenemos dinero para pagar un alquiler”, dice el director.
“EducaciĂłn solo está focalizada en la tanda extendida y todo lo otro queda fuera; todos los derechos hoy están concentrados en eso, a lo demás no le pagan nada, ni conserjes, ni guardianes, nada”, se queja amargamente el director
El liceo secundario ValentĂn GarcĂa maneja un presupuesto mensual de 75 mil pesos, que tiene que compartir con dos escuelas de la cordillera Central que no tienen cĂłdigo y que, por lo tanto, no existen oficialmente dentro del sistema.
Tiene una matrĂcula de 90 alumnos –46 hembras y 44 varones– y seis profesores, incluyendo a Alexandra Vicente de LeĂłn, una maestra de informática que, segĂşn el director, trabaja hace varios años sin poder cobrar por sus labores, debido a la falta de un nombramiento.
El pasado viernes 18 de agosto se efectuĂł una reuniĂłn para decidir el destino del liceo. Estuvieron presentes Nelson Piña, encargado del Distrito Educativo 03-02 de Padre Las Casas; el director Crucito Santos Guzmán, acompañado del profesor Diomarys GarcĂa, y los directivos de la entidad propietaria de la casa (la AsociaciĂłn de Agricultores San Isidro) Francisco de LeĂłn, German Vicente, Jesusa Fulcar, ArĂstides de la Rosa y un hombre a quien todos en el pueblo conocen como Señor Colega.
La decisiĂłn final fue aplazar para el prĂłximo 20 de septiembre la fecha del desalojo, que estaba prevista para este mes de agosto. Preocupado por la situaciĂłn, el encargado del Distrito Educativo se comprometiĂł a gestionar en el Ministerio de EducaciĂłn (MINERD) los fondos para pagar un alquiler.

Cuando llueve la escuela se llena de agua, y el piso termina sucio de lodo.
Al borde del abismo
El liceo de Las Lagunas hace tiempo camina al borde del abismo. Crucito Santos Guzmán conoce bien esa sensaciĂłn porque ya estuvo tres años –que le parecieron tres siglos– asignado a la escuela de El Tetero, cuando esta era aĂşn una casucha miserable, agujereada por todos lados, en la que se metĂa el agua, con el zinc destartalado, las tablas rotas, durmiendo en las peores condiciones y haciendo equilibrio en caminos que cada dĂa de lluvia convierte en una zona de supervivencia.
Cuando el liceo fue trasladado a la casita prestada, Crucito Santos Guzmán y los maestros que lo acompañan salieron a sabanear el mobiliario por toda la regiĂłn. Consiguieron 45 pupitres en un cementerio de butacas desechadas en Azua y 50 en BanĂ. De estas, donĂł una parte al liceo de la secciĂłn Las Canitas, que tampoco tenĂa sillas suficientes.

El local tiene una improvisada divisiĂłn para impartir varios cursos en un estrecho espacio
TambiĂ©n aquĂ, como en todas las escuelas de la montaña, hubo que dividir en dos el pequeño espacio disponible para poder alojar primero, segundo, tercero y cuarto del bachillerato.
“EducaciĂłn solo está focalizada en la tanda extendida y todo lo otro queda fuera; todos los derechos hoy están concentrados en eso, a lo demás no le pagan nada, ni conserjes, ni guardianes, nada”, se queja amargamente el director.

Los altos, absurdos, invisibles, inexpugnables e imbatibles muros de la burocracia oficial han hecho que la peregrinación de Crucito Santos Guzmán de una oficina a otra sea un simple salto al abismo. Según él, en tres ocasiones ha solicitado formalmente la construcción de un plantel pero eso, las autoridades, nunca lo han puesto en su agenda.
Un liceo bajo la lluvia

La temporada de exámenes finales del año pasado se desarrollĂł en el liceo ValentĂn GarcĂa bajo una serie de aguaceros terribles. Lluvias que duraron dĂas enteros sin parar y que hicieron que los dĂas se convirtieran en noches y las noches en un pandemĂłnium, obligaron a los maestros a dar los exámenes bajo las aguas de junio.
Para quien quiera venir a verlas, aquĂ están las imágenes de aquellos momentos de desolaciĂłn: los muchachos se mojaban afuera y se mojaban adentro, los maestros llegaban con el alma en vilo y las botas llenas de lodo, tiritando de frĂo al pie de la montaña y escurriĂ©ndose las lluvias de encima, mientras el pueblo entero quedaba anegado bajo la furia de las precipitaciones.
“Esta es la situaciĂłn de la escuela cada vez que llueve”, dice el maestro Nizael Corcino LebrĂłn. Y llueve cuatro meses corrido en las estribaciones de esta cordillera olvidada.
Un gigante al pie de la montaña

Las Lagunas es un distrito municipal de Padre Las Casas desde el año 2004. Tiene 180 años de existencia y está situado en el bajo vientre de la cordillera Central, al inicio del reino de los pinos, en un lugar donde el viento siempre tiene algo que decir.
Es un mundo vivo que quiere volar y salir adelante, un gigante acuclillado a la orilla de varias lagunas. Según el último censo oficial (2010), cuenta con más de 4 mil habitantes, gente alegre, honrada y trabajadora que siempre mira hacia adelante y que por más lejos que se vaya de su tierra, nunca olvida sus montañas ni el canto de sus manantiales.
FUENTE:http://acento.com.do/