23 de julio de 2016 - 12:04 am - 16
Estos atenuantes no les importan a los fundamentalistas en ningĂşn lugar del mundo, pero sĂ importan a los polĂticos y en particular a quienes se precian de ser democráticos, modernos, progresistas, como es el caso del PRM
La oposiciĂłn polĂtica está encabezada por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), que con las alianzas que forjĂł para el proceso electoral de mayo pasado, conquistĂł casi el 35% del total de los votos emitidos. Es una apreciable representaciĂłn la que alcanzĂł, pese a tratarse de una organizaciĂłn de reciente formaciĂłn, carecer de recursos suficientes y de haberse enfrentado a un partido que monopoliza el conjunto del aparato del Estado.
TodavĂa el PRM no ha instalado a sus senadores, diputados, alcaldes y regidores alcanzados en la contienda electoral. Pese a ello, cuenta con representaciĂłn en el Congreso Nacional, en particular en la Cámara de Diputados, donde la representaciĂłn del Partido Revolucionario Dominicano se dividiĂł y una parte de los diputados se adscribieron al nuevo Partido Revolucionario Moderno.
El PRM prometiĂł ser un partido moderno, progresista, opositor. Incluso, en ese empeño, el PRM se ha negado a reconocer la elecciĂłn de Danilo Medina como presidente para el perĂodo 2016-2020, o por lo menos se ha negado a felicitarle por la elecciĂłn.
Sin embargo, no se entiende que ese partido opositor, que encabeza o lidera el licenciado Luis Abinader, haya guardado silencio sobre la aprobación subrepticia del Código Penal por parte de la Cámara de Diputados, sabiendo que ese instrumento legal será generador de la muerte de muchas mujeres, especialmente pobres, que carecen de acceso a servicios de salud de calidad, y en particular por circunstancias como un embarazo por una violación o un incesto, una malformación congénita o cuando la vida de la madre está en peligro.
A las mujeres las están condenando a una muerte segura, además de la muerte moral a la que las condenan con la eliminación de derechos que se les reconocen prácticamente en todo el mundo
Estos atenuantes no les importan a los fundamentalistas en ningĂşn lugar del mundo, pero sĂ importan a los polĂticos y en particular a quienes se precian de ser democráticos, modernos, progresistas, como es el caso del PRM, que se ha vendido como una fuerza polĂtica nueva y progresista.
Pero los diputados del PRM, con una sola excepciĂłn, votaron al unĂsono con los diputados del Partido de la LiberaciĂłn Dominicana para aprobar el CĂłdigo Penal que condena a muerte de cientos de mujeres pobres del paĂs.
Es muy probable que los diputados del PLD tuvieran una orientaciĂłn polĂtica y hayan conversado sobre las conveniencias para sus intereses de votar como lo hicieron. Sin embargo, ¿cuáles fueron las razones que tuvieron los diputados modernos del PRM para votar en la misma direcciĂłn del PLD?
Eso solo lo sabrán esos legisladores y si tuvieron alguna orientaciĂłn polĂtica, tambiĂ©n lo sabrán sus dirigentes, que al orientar de ese modo a sus legisladores le están negando el derecho a la vida a las mujeres y las están condenando a una muerte segura, además de la muerte moral a que las condenan con la eliminaciĂłn de derechos que se les reconocen prácticamente en todo el mundo.
Es una pena que la oposiciĂłn polĂtica en la RepĂşblica Dominicana ni se practique ni se ejerza, y que el progresismo, que fue una corriente histĂłrica desde el nacimiento de la naciĂłn dominicana, haya desaparecido en manos de tantos polĂticos oportunistas, irresponsables y cobardes.
23 de julio de 2016