Santo Domingo - Han causado revuelo las fotografĂas del presidente Luis Abinader ataviado con vestimenta militar durante una visita a la Fortaleza La Estrelleta, en Comendador, de la provincia fronteriza de ElĂas Piña.
Conocedores de la historia del estamento militar, aseguran que al menos desde la decapitaciĂłn de la tiranĂa de Trujillo, no se recuerda un gesto igual de un presidente civil, elegido democráticamente mediante el voto popular.
(Que se recuerde a finales de abril de 2019, Danilo Medina durante una visita sorpresa en Monte Plata sorprendiĂł con una gorra negra o “quepis”, lo que se le criticĂł dizque por ser de estilo militar, tipo la que popularizĂł en una foto Francis Caamaño).

Estiman los entendidos, incluso, que se trata de un error de quienes hayan aconsejado a Abinader, o que se habrĂa incurrido en un exceso o que en el peor de los casos habrĂa una falta de coraje para decirle a un superior cuando se está equivocado o para asesorarlo bien.
Independientemente de la lectura que se le quiera dar a tal actitud, que se presta a muchas y más en este momento en el que el “tema militar” está candente en la agenda nacional, y del mensaje que el mandatario haya querido enviar desde una instalaciĂłn militar de la frontera con HaitĂ, hay que recordar que en virtud del artĂculo 128 de nuestra ConstituciĂłn el Presidente de la RepĂşblica es “la autoridad suprema de las Fuerzas Armadas, la PolicĂa Nacional y los demás cuerpos de seguridad del Estado”.
Asimismo, la Ley orgánica de las Fuerzas Armadas No. 873, de julio de 1978, en su artĂculo 63 dice que “El presidente de la RepĂşblica es el Jefe Supremo de todas las Fuerzas Armadas de la NaciĂłn”.
Esa misma ley, en su artĂculo 163, reza, sobre la vestimenta militar, que “sĂłlo el personal de las Fuerzas Armadas estará autorizado a usar el armamento, los uniformes, equipos, distintivos o insignias que establecen los respectivos reglamentos”.
De lo que se puede estar seguro es de que la imagen del presidente de la República vestido de verde olivo, al lado del Ministro de Defensa y de otros oficiales y confraternizando amigablemente con personal subalterno, dará de qué hablar para rato.
fuente:elcaribe

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