Hasta el momento, se han presentado al menos nueve demandas en la nación contra el gigante asiático
Antes del coronavirus, Saundra Andringa-Meuer era una mujer saludable de 61 años, madre de seis hijos, que no fumaba ni bebĂa alcohol. Pero el COVID-19 la enfermĂł gravemente despuĂ©s de viajar desde su hogar en Wisconsin para ayudar a su hijo a mudarse de la universidad en Connecticut.
La hospitalizaron en marzo, terminando en coma y con un respirador artificial durante 14 dĂas. Los mĂ©dicos le dijeron a su familia que tenĂa pocas posibilidades de vivir. Cuando se recuperĂł, le dijeron que era la paciente más grave por coronavirus que habĂan visto salir adelante.
Ahora, Andringa-Meuer, junto con docenas de pacientes de COVID-19 y algunas empresas estadounidenses, busca demandar a China por la propagaciĂłn del virus, que ha matado al menos a 75.000 personas en Estados Unidos.“Siento que lo escondieron del mundo y de los estadounidenses”, dijo. “No siento que debamos perder la boda o tener que cerrar la economĂa. Se interrumpiĂł la vida de todos los estadounidenses. Creo que necesitamos corregir algunos de estos errores”, señalĂł la mujer.Hasta el momento, se han presentado al menos nueve demandas en Estados Unidos contra China donde se alega que las autoridades no hicieron lo suficiente para contener al virus desde un inicio, trataron de ocultar lo que estaba sucediendo en la ciudad de Wuhan, donde comenzĂł el brote, y buscaron esconder sus acciones y lo que sabĂan.
Ocho de los juicios son acciones colectivas potenciales que podrĂan representar a miles de personas y empresas. Uno fue presentado por el fiscal general de Missouri, que hasta ahora es el Ăşnico estado que ha emprendido acciones legales contra China.
Los casos enfrentan varios obstáculos bajo la Ley de Inmunidad Soberana Extranjera, que establece que los gobiernos extranjeros no pueden ser demandados en Estados Unidos a menos que se cumplan ciertas excepciones. Y eso no es fácil de probar, dicen los expertos.
fuente diariolibre.com
